{"id":754,"date":"2012-11-05T10:30:21","date_gmt":"2012-11-05T10:30:21","guid":{"rendered":"http:\/\/editorialperegrino.com\/?p=754"},"modified":"2013-01-21T18:27:24","modified_gmt":"2013-01-21T18:27:24","slug":"con-la-iglesia-hemos-topado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/con-la-iglesia-hemos-topado\/","title":{"rendered":"Con la Iglesia hemos topado"},"content":{"rendered":"<h1><strong>\u00a1Con la Iglesia hemos topado!<\/strong><\/h1>\n<p>Est\u00e1 visto que en esto de los usos heterodoxos del idioma no se escapa casi ning\u00fan aspecto de la fe cristiana, a veces con consecuencias teol\u00f3gicas. Y en esto la Iglesia no es ninguna excepci\u00f3n.<\/p>\n<p><!--more-->Una de las cosas que nos han ense\u00f1ado los misioneros anglosajones es el noble oficio de \u201c<strong>plantar iglesias<\/strong>\u201d. La idea detr\u00e1s de las palabras es totalmente b\u00edblica, pero dudamos que lo sea la forma de expresarla. En efecto, esto de plantar iglesias transmite la idea que lo que les da el crecimiento es la \u201ctierra\u201d (ciudad, pueblo, etc.) donde se han \u201cplantado\u201d, lo cual ser\u00eda no ya un error sino herej\u00eda. Seg\u00fan la Biblia, los creyentes son \u201cplantados en la casa del SE\u00d1OR\u201d (Sal. 92:13 LBLA) o dentro de las puertas de Jerusal\u00e9n (cf. Sal. 122:2). Seg\u00fan Pablo, tambi\u00e9n \u201cfuimos plantados juntamente con \u00e9l en la semejanza de su muerte\u201d (Ro. 6:5).<\/p>\n<p>Aunque no sean t\u00e9rminos b\u00edblicos, ser\u00eda m\u00e1s correcto hablar de <strong>establecer o fundar iglesias<\/strong>.<\/p>\n<p>Pero una vez establecida la iglesia en cierto lugar, caemos en el error de hablar de la <strong>Iglesia Tal DE Tal Lugar<\/strong>. Es in\u00fatil buscar dicha expresi\u00f3n en el Nuevo Testamento. La Iglesia est\u00e1 siempre EN (nunca es DE) esta o aquella ciudad. Ya lo recalcaba el Dr. Lloyd-Jones el siglo pasado. El creyente (o la Iglesia) est\u00e1 EN el mundo, pero no es DEL mundo.<\/p>\n<p>Pero aunque hayamos evitado los errores anteriores, a\u00fan nos aguarda otro muy com\u00fan, que el de referirnos a que ciertas cosas est\u00e1n \u201c<strong>a nivel de iglesia<\/strong>\u201d, no quedando muy claro si se trata de un nivel bajo o alto (quiz\u00e1 dependa del tipo de iglesia). Suponemos que se refieren al \u00e1mbito o esfera de la iglesia de que se trate. Lo del nivel ser\u00e1 algo que tendr\u00e1n que alcanzar los miembros.<\/p>\n<p>En fin, que no tengamos que decir como D. Quijote: \u201c<strong>Con la Iglesia hemos topado<\/strong>\u201d, \u00a1al menos gramaticalmente!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Demetrio C\u00e1novas<\/em><\/strong><\/p>\n<div><a href=\"mailto:director@editorialperegrino.com\">director@editorialperegrino.com<\/a><\/div>\n<div><\/div>\n<div>Este art\u00edculo pertenece a la serie \u00ab<a href=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/category\/la-palabra-y-las-palabras\/\">La Palabra y las palabras<\/a>\u00ab<\/div>\n<div><em>Se permite la reproducci\u00f3n de este art\u00edculo siempre que se cite su procedencia y se indique la direcci\u00f3n de nuestra p\u00e1gina web.<\/em><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Con la Iglesia hemos topado! Est\u00e1 visto que en esto de los usos heterodoxos del idioma no se escapa casi ning\u00fan aspecto de la fe cristiana, a veces con consecuencias&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":755,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[5,57],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/754"}],"collection":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=754"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/754\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/755"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=754"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=754"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=754"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}