{"id":5740,"date":"2024-03-07T18:25:35","date_gmt":"2024-03-07T17:25:35","guid":{"rendered":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/?p=5740"},"modified":"2024-03-07T18:46:48","modified_gmt":"2024-03-07T17:46:48","slug":"resena-george-whitefield-siervo-de-dios-en-el-gran-avivamiento-del-siglo-xviii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/resena-george-whitefield-siervo-de-dios-en-el-gran-avivamiento-del-siglo-xviii\/","title":{"rendered":"RESE\u00d1A &#8211; George Whitefield. Siervo de Dios en el Gran Avivamiento del siglo XVIII"},"content":{"rendered":"<p>GEORGE WHITEFIELD. Siervo de Dios en el Gran Avivamiento del siglo XVIII.<\/p>\n<p>Arnold A. Dallimore.<\/p>\n<p>Editorial Peregrino (2019). 262 pp.<\/p>\n<p>Rese\u00f1a realizada por David Vergara<\/p>\n<p>Tal y como leemos en la recomendaci\u00f3n de Sinclair Ferguson de este libro, el estudio del Dr. Dallimore en dos vol\u00famenes que se resume en esta edici\u00f3n de la editorial Peregrino es una de las mejores biograf\u00edas de la Iglesia cristiana.<\/p>\n<p>George Whitefield es uno de los grandes evangelistas del siglo XVIII, no solo por la forma en la que Dios le us\u00f3 por medio del Esp\u00edritu Santo en Gran Breta\u00f1a, sobre todo en Londres, Bristol y Edimburgo (Escocia) y en las colonias de Norteam\u00e9rica que visit\u00f3 al menos en siete ocasiones comenzando en Georgia, sino por ser, tal vez, el mayor precursor a la hora de salir a predicar al aire libre, o a \u00abcampo abierto\u00bb.<\/p>\n<p>La motivaci\u00f3n de Whitefield era alcanzar a las personas que no asist\u00edan a los locales de culto, empezando por la conflictiva zona minera de Kingswood. All\u00ed, a pesar de ser insultado por algunos, pronto congreg\u00f3 a miles de personas que contribuyeron incluso con su pecunio, a construir una escuela en el lugar, inspir\u00e1ndole para desarrollar un ministerio muy fruct\u00edfero, tras formar parte de varios avivamientos en muchos lugares, en lo que se denomin\u00f3 \u00abEl Gran Despertar\u00bb.<\/p>\n<p>Whitefield es uno de esos evangelistas un tanto inclasificables que, por su forma de predicar el evangelio, choc\u00f3 frontalmente con el orden establecido en muchas iglesias protestantes, donde la liturgia era incuestionable. Pero su amor por la humanidad era mayor, y as\u00ed lleg\u00f3 en primer lugar a las clases sociales m\u00e1s bajas, donde por medio de \u00e9l se desarrollaron muchas iniciativas sociales. La crisis econ\u00f3mica que se produjo en su entorno familiar, tras la muerte de su padre, le sirvi\u00f3 para vivir siempre con humildad y transmitir el evangelio de la gracia de la misma manera a todos los hombres, incluyendo tambi\u00e9n a las clases sociales m\u00e1s altas, donde no pocas personas fueron impactadas por su predicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De aspecto agraciado f\u00edsicamente y expresi\u00f3n elocuente, su histri\u00f3nico genio ayudado por una voz fascinante y audible a gran distancia le sirvieron para predicar a las multitudes, tal y como hac\u00eda el ap\u00f3stol Pedro en el libro de los Hechos. De este modo, sirvi\u00f3 de ejemplo a otros predicadores como los hermanos Wesley que, animados por \u00e9l, reprodujeron la forma de llegar a los transe\u00fantes en cualquier lugar.<\/p>\n<p>El momento clave de Whitefield est\u00e1 asociado a Oxford, donde contact\u00f3 con una sociedad de estudiantes en la que conoci\u00f3 a Charles Wesley, quien le prest\u00f3 algunos libros como The Life of God in the Soul of Man (La vida de Dios en el alma humana), de Henry Scougal (1677). As\u00ed copi\u00f3 las pr\u00e1cticas metodistas, aunque no fue admitido en la \u00absociedad\u00bb hasta 1735, a\u00f1o en que se convirti\u00f3 a Dios.<\/p>\n<p>En Gloucester, donde pas\u00f3 la segunda parte de ese a\u00f1o, form\u00f3 \u00abuna peque\u00f1a sociedad\u00bb sobre el modelo metodista y as\u00ed se ciment\u00f3 una amistad con Charles y John Wesley que fue de gran bendici\u00f3n en sus inicios, si bien estos no conocieron el evangelio hasta que contactaron con un grupo de moravos alemanes, cuando entendieron que la salvaci\u00f3n no depende del esfuerzo humano a pesar de sus nobles deseos de agradar a Dios de la forma m\u00e1s perfecta posible, sino de la gracia de Dios.<\/p>\n<p>Con todo, Whitefield evolucion\u00f3 hacia el calvinismo en muchos aspectos, si bien nunca busc\u00f3 la pol\u00e9mica a la hora de entender la predestinaci\u00f3n a diferencia de los Wesley, con los que se produjo un conflicto muy importante tiempo despu\u00e9s, sobre todo por su \u00e9nfasis arminiano y sus excesos al aceptar convulsiones entre los asistentes a sus reuniones, entendiendo esto como manifestaciones sobrenaturales del poder de Dios.<\/p>\n<p>Whitefield se cas\u00f3 con la viuda Elizabeth James, diez a\u00f1os mayor que \u00e9l y amiga de Wesley, a quien consideraba su mano derecha y una mujer de \u00abcandor y humildad\u00bb, y de cuya relaci\u00f3n naci\u00f3 John, su \u00fanico hijo. Su esposa le empujaba en su misi\u00f3n, que fue incesante.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 a predicar m\u00e1s de 18.000 sermones, de los cuales quedan muy pocos por escrito. Las obras de Whitefield fueron editadas en siete vol\u00famenes por J. Gillies (Londres, 1771-1772), pero esa edici\u00f3n solo contiene sermones escogidos, cartas y tratados, con unas pocas piezas que no hab\u00edan sido publicadas. En su formaci\u00f3n b\u00edblica hay que tener muy en cuenta la notable influencia de Matthew Henry, cuyos comentarios b\u00edblicos ley\u00f3 desde su juventud.<\/p>\n<p>Solo podemos recomendar encarecidamente considerar las vidas tan abnegadas de siervos de Dios como Whitefield, que sirven como inspiraci\u00f3n a todos aquellos que buscan su voluntad, mirando a esta nube de testigos que nos precedieron de una forma tan entregada a Dios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/george-whitefield-720.html\">AQU\u00cd puedes ver el libro<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>GEORGE WHITEFIELD. Siervo de Dios en el Gran Avivamiento del siglo XVIII. Arnold A. Dallimore. 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