{"id":5522,"date":"2023-08-03T18:04:35","date_gmt":"2023-08-03T16:04:35","guid":{"rendered":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/?p=5522"},"modified":"2023-08-03T18:31:09","modified_gmt":"2023-08-03T16:31:09","slug":"a-contracorriente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/a-contracorriente\/","title":{"rendered":"A contracorriente"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\">Cruzando un puente en San Sebasti\u00e1n hace pocos d\u00edas, vi algo que no recuerdo haber visto antes. Est\u00e1bamos justo en el punto exacto donde el r\u00edo Urumea se encuentra con el mar del Golfo de Vizcaya. Aguas dulces que nacen en las lluvias que caen en Leiza (Navarra). Tras 57 km discurriendo por monte y valle, y recibiendo agua por un buen n\u00famero de afluentes, llega con un buen caudal para desembocar en el mar Cant\u00e1brico.<\/p>\n<p class=\"western\">Al cruzar el puente, a la derecha tenemos el r\u00edo, con sus 75 metros de anchura; y a la izquierda el mar, con la marea subiendo y las olas que acompa\u00f1an al flujo de la marea. Y all\u00ed lo tenemos: el punto de encuentro entre mar y r\u00edo, agua salada y dulce, agua que baja y agua que sube; agua tranquila y agua oleada.<\/p>\n<p class=\"western\">Me quedo mirando, observando las dos fuerzas acu\u00e1ticas, viendo como el agua del r\u00edo parece chocar contra las olas para quedarse parada, sin poder avanzar a causa del poder del mar. \u00bfCu\u00e1ntas veces en mi vida me siento como el agua de aquel r\u00edo? Como cristiano he sido llamado a ir a contracorriente, contra la marea del mundo, para llegar a mi destino celestial, a casa de mi Padre. Cuando me encuentro con el mundo en contra, la poca fuerza m\u00eda parece no poder hacer nada, que no puede avanzar, que mi debilidad no puede contra el mareante poder del mundo.<\/p>\n<p class=\"western\">\u00a1Pero no es as\u00ed! El r\u00edo s\u00ed que llega al mar, porque si no los caudales de los r\u00edos se llenar\u00edan para inundar todos los sitios por donde pasan. Y los mares se vaciar\u00edan al no recibir el agua necesaria para mantener el ciclo hidrol\u00f3gico. El creyente, por d\u00e9bil que est\u00e9, a pesar de tener una fe de poco caudal, s\u00ed avanza contra el mundo. Superar\u00e1 la marea del mundo para llegar a la ribera lejana donde le espera aquel que pisote\u00f3 las olas del mar, y en la cruz venci\u00f3 al mundo.<\/p>\n<p class=\"western\"><em>Se\u00f1or, hay tantas veces que me encuentro sin \u00e1nimo, que no puedo m\u00e1s y me parece todo in\u00fatil; que no avanzo, y que el mundo me va a arrastrar por sus olas mareantes. Ay\u00fadame, Se\u00f1or, a fijar mis ojos en aquel que ya ha vencido al mundo. Y dame fuerzas para seguir hacia ti, firme en la convicci\u00f3n de que t\u00fa me har\u00e1s llegar a la orilla celestial. Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cruzando un puente en San Sebasti\u00e1n hace pocos d\u00edas, vi algo que no recuerdo haber visto antes. Est\u00e1bamos justo en el punto exacto donde el r\u00edo Urumea se encuentra con&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5528,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[5],"tags":[250,220,92,13],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5522"}],"collection":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5522"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5522\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5525,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5522\/revisions\/5525"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5528"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5522"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5522"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5522"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}