{"id":5460,"date":"2023-06-15T17:47:21","date_gmt":"2023-06-15T15:47:21","guid":{"rendered":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/?p=5460"},"modified":"2023-06-15T17:56:41","modified_gmt":"2023-06-15T15:56:41","slug":"la-ciudad-encantada-en-vespa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/la-ciudad-encantada-en-vespa\/","title":{"rendered":"Al Cielo pasando por Cuenca"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\">La Ciudad Encantada cerca de Cuenca es un sitio precioso. El s\u00e1bado pasado estuve ah\u00ed. <strong>Con mi Vespa y en compa\u00f1\u00eda de 250 vesperos m\u00e1s<\/strong>. Fue una de mis primeras rutas en Vespa y disfrut\u00e9 un mont\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"western\">No llevo mucho tiempo con mi Vespa, la compr\u00e9 hace poco. <strong>Fue mi esposa quien me meti\u00f3 en este mundillo<\/strong> tras comprar ella la suya para llegar al trabajo todos los d\u00edas. Empez\u00f3 a asistir a unas rutas y comenz\u00f3 a animarme a dejar mi moto normal para convertirme en vespero.<\/p>\n<p class=\"western\">As\u00ed que hace tres meses compr\u00e9 una que llevaba varios a\u00f1os casi sin usar, pero con ITV, \u00abpara probar\u00bb. Tuve que darle un repaso, revisar cosas como frenos, luces y suspensi\u00f3n, cambiarle el dep\u00f3sito oxidado. Y despu\u00e9s salir a probarla. En varias ocasiones me dej\u00f3 tirado, incluso en mi primera ruta por Tomelloso. Pero hab\u00eda llegado la ruta de Cuenca, de unos 90 km, y <strong>cre\u00eda que la Vespa estaba preparada<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"western\">Salimos de Ciudad Real con mi Vespa en el remolque, y tres horas despu\u00e9s llegamos al punto de encuentro fuera de la preciosa ciudad de Cuenca. <strong>Y empiezan las dudas<\/strong>. \u00bfVa a arrancar bien? \u00bfVa a aguantar tantos kil\u00f3metros? \u00bfVa a poder con tantas cuestas? \u00bfVoy a poder entre tantos vesperos experimentados?<\/p>\n<p class=\"western\">Avanzamos, ahora sobre dos ruedas, hasta la emblem\u00e1tica plaza de Cuenca, subiendo la cuesta empinada de adoquines de granito. Y a la hora se\u00f1alada, despu\u00e9s de la foto de rigor en las escaleras de la catedral, salimos hacia la Serran\u00eda de Cuenca, <strong>destino la Ciudad Encantada. Una ruta hermosa,<\/strong> con unos paisajes magn\u00edficos.<\/p>\n<p class=\"western\">Pero no pude relajarme. Conducir en convoy, con 250 motos m\u00e1s, requiere concentraci\u00f3n. Luego hab\u00eda muchas curvas y carreteras de monta\u00f1a sin barreras\u2026 hay que ir con cuidado, Mateo. Cualquier animalillo que cruce la carretera o un poco de gravilla es un peligro, a\u00fan a 50 km\/h. <strong>Y siempre atento al canto de la moto<\/strong>, su ruido. El sonido de un veh\u00edculo, y en especial el cambio de sonido, suele ser la primera indicaci\u00f3n de que algo va mal; y con una moto reci\u00e9n puesta en marcha, la verdad es que vas un poco sobre ascuas. Sin dejar de pedir, \u00abHasta aqu\u00ed bien, Se\u00f1or; haz que llegue bien al final\u00bb.<\/p>\n<p class=\"western\">Y al final, llegamos a la Ciudad Encantada. Algunos se quedaron por el camino, porque se les hab\u00eda roto algo o por no llevar gasolina para repostar. Pero nosotros llegamos, y <strong>empezamos a disfrutar<\/strong> del almuerzo que nos hab\u00edan preparado.<\/p>\n<p class=\"western\">No es muy diferente en la ruta cristiana, el camino estrecho que nos toca recorrer como creyentes. <strong>La vida puede ser muy bonita<\/strong>, con unos paisajes preciosos: graduarse, casarse, ver nacer a nuestros hijos y nietos. Incluso, en lo espiritual, nos bautizamos, servimos al Se\u00f1or en la iglesia local, testificamos, predicamos su Palabra, disfrutamos de la comuni\u00f3n, leemos buenos libros\u2026 repito, paisajes bonitos.<\/p>\n<p class=\"western\">Pero no podemos relajarnos. Tenemos que estar atentos. Atentos a los que nos rodean, que no nos entorpezcan en el camino. Atentos a nuestro buen progreso. Atentos a los posibles tropiezos en el calzado. Atentos a esforzarnos por subir las cuestas en el camino. Atentos a no salir despedidos por los barrancos al lado del camino. Y atentos, muy atentos, a todo lo que podr\u00eda indicar que algo va mal; atentos al sonido, al cantar, de nuestra alma. <strong>Sin relajarnos, y siempre clamando a nuestro Padre<\/strong> que nos haga llegar bien a la Ciudad Celestial, donde nosotros, encantados, disfrutaremos de la mesa que \u00e9l pondr\u00e1 delante de nosotros.<\/p>\n<p class=\"western\"><em>Se\u00f1or, gracias por ponerme en la carretera de la fe. Gracias por haberme cuidado hasta este punto del viaje. Ay\u00fadame a seguir bien, a mantenerme en el camino, a superar los problemas sin tropezar, a no relajarme, porque no quiero desviarme ni caer, ni quedarme parado; ay\u00fadame para llegar por fin, sano y salvo, a tu Ciudad Celestial, sentarme en tu mesa, y disfrutar de ti para siempre. Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Ciudad Encantada cerca de Cuenca es un sitio precioso. El s\u00e1bado pasado estuve ah\u00ed. Con mi Vespa y en compa\u00f1\u00eda de 250 vesperos m\u00e1s. Fue una de mis primeras&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5461,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[5],"tags":[220,15],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5460"}],"collection":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5460"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5460\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5465,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5460\/revisions\/5465"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5461"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5460"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5460"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5460"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}