{"id":5406,"date":"2023-04-13T18:18:53","date_gmt":"2023-04-13T16:18:53","guid":{"rendered":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/?p=5406"},"modified":"2023-04-13T18:18:53","modified_gmt":"2023-04-13T16:18:53","slug":"obedecer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/obedecer\/","title":{"rendered":"Obedecer"},"content":{"rendered":"<p>Si <strong>el fin principal del hombre es glorificar a Dios<\/strong> y disfrutar de \u00e9l para siempre, podemos afirmar que la manera en que <strong>lo hacemos es obedeci\u00e9ndole<\/strong>, haciendo lo que \u00e9l dice en su Palabra. Es algo tan fundamental para el creyente, pero a la vez tan dif\u00edcil.<\/p>\n<p>En 1 de Reyes cap\u00edtulo 13 encontramos a <strong>tres hombres que erraron en su obediencia a la Palabra<\/strong> de Dios: El rey Jeroboam, que ignor\u00f3 a Dios al establecer un rito id\u00f3latra y luego rechaz\u00f3 la correcci\u00f3n del profeta de Jud\u00e1; el profeta del norte, que cambi\u00f3 la verdad por una mentira al incitar al profetar de Jud\u00e1 a desobedecer a Dios; y el profeta de Jud\u00e1, que se alej\u00f3 de la Palabra tras entregarla fielmente al Rey Jeroboam, y que cae en la desobediencia. Observemos a este \u00faltimo hombre, a ver si encontramos alg\u00fan apunte para ayudarnos con nuestro andar diario.<\/p>\n<ul>\n<li>Su ca\u00edda viene <strong>tras una gran victoria<\/strong> delante del enemigo \u2014recordemos a El\u00edas despu\u00e9s de Carmelo\u2014. No podemos bajar la guardia en ning\u00fan momento.<\/li>\n<li>Hab\u00eda sido un profeta fiel, pero <strong>la fidelidad pasada no garantiza la obediencia presente<\/strong> o futura. No podemos descansar sobre nuestros laureles.<\/li>\n<li>Cuando escucha la mentira del profeta del norte no leemos que consultara con el Se\u00f1or, no se menciona <strong>ni una sola palabra de oraci\u00f3n<\/strong>.<\/li>\n<li>Parece que el profeta del sur <strong>no sospecha que alguien le pueda querer enga\u00f1ar<\/strong>. Satan\u00e1s es el padre de mentira y su af\u00e1n es hacernos caer.<\/li>\n<li>El falso mensaje viene a trav\u00e9s de <strong>una persona que parec\u00eda buena y fiel<\/strong>. Fij\u00e9monos m\u00e1s en el mensaje que en el mensajero.<\/li>\n<li>El profeta del norte, que vive tranquilamente en un lugar de idolatr\u00eda y cuyos hijos participan en el culto al becerro, parece un hombre comprometido. <strong>No es normal que Dios revele su voluntad por una persona que vive en el pecado<\/strong>.<\/li>\n<li>El mensaje del profeta mentiroso <strong>sonaba bien, como Palabra de Dios<\/strong>. As\u00ed enga\u00f1a la mentira. Ah\u00ed el peligro de la Iglesia romana, las sectas o la teolog\u00eda de la prosperidad.<\/li>\n<li>El mensaje del mentiroso <strong>contradice la revelaci\u00f3n de Dios<\/strong> recibida por el profeta del sur. Hay que estar seguro de lo que Dios ha dicho para poder reconocer todas las contradicciones que nos presenten.<\/li>\n<li>Es posible que <strong>las canas del profeta anciano convenzan<\/strong> al profeta del sur de que est\u00e1 escuchando la verdad. Joven, no puedes fiarte de una persona simplemente por ser anciana, mira lo que te est\u00e1 diciendo.<\/li>\n<li>Es muy probable que el profeta tuviera hambre, y que <strong>la invitaci\u00f3n del anciano le apeteciera<\/strong>. \u00a1Cu\u00e1ntos j\u00f3venes se han alejado de los caminos del Se\u00f1or por enamorarse con un inconverso que le apetec\u00eda!<\/li>\n<li>O quiz\u00e1s es simplemente que pensaba el profeta que <strong>merec\u00eda una recompensa<\/strong>, que ser\u00eda justo, habiendo sido fiel a Dios. Lo que pasa es que nuestra recompensa es espiritual, es celestial, y hay que tener cuidado con justificar nuestras acciones por el supuesto derecho que pensamos tener.<\/li>\n<\/ul>\n<p><em>Se\u00f1or, ay\u00fadame. Quiero obedecerte. Pero a veces es dif\u00edcil. Ay\u00fadame a conocer tu Palabra de tal manera que sea capaz de reconocer la mentira y resistir las artima\u00f1as de Satan\u00e1s. Ay\u00fadame a serte fiel, y as\u00ed glorificarte en todo. Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si el fin principal del hombre es glorificar a Dios y disfrutar de \u00e9l para siempre, podemos afirmar que la manera en que lo hacemos es obedeci\u00e9ndole, haciendo lo que&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5409,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[5],"tags":[14,65,15,258,66,106],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5406"}],"collection":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5406"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5406\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5411,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5406\/revisions\/5411"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5409"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5406"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5406"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5406"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}