{"id":5337,"date":"2023-03-04T00:22:01","date_gmt":"2023-03-03T23:22:01","guid":{"rendered":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/?p=5337"},"modified":"2023-03-04T00:42:15","modified_gmt":"2023-03-03T23:42:15","slug":"5337-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/5337-2\/","title":{"rendered":"A bordo"},"content":{"rendered":"<p>\u00a1Me encantan los barcos! Da igual que sean grandes o peque\u00f1os, con motor o con vela, me atraen igual. Y no es que sepa nada de barcos ni que me criara al lado del mar. Es simplemente que los encuentro atrayentes, no s\u00e9 por qu\u00e9.<\/p>\n<p>Ahora mismo estoy a bordo de un ferry que me va a llevar, espero, desde Dieppe en Francia al Reino Unido. Y otra vez, siento el peque\u00f1o vaiv\u00e9n de las olas por debajo de mis pies. Esperemos que siga siendo \u00abpeque\u00f1o\u00bb, ya que el Canal de la Mancha en invierno no suele ser el mar m\u00e1s pl\u00e1cido del mundo.<\/p>\n<p>Recuerdo la primera vez que montamos en ferry con mis padres para ir de vacaciones a una de las islas al sur de Inglaterra. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda un barco tan pesado, y encima con coches y camiones dentro, mantenerse a flote, cuando yo a penas consegu\u00eda flotar en la piscina con mis 45 kilos?<\/p>\n<p>Y la primera vez que vimos el barco para llevarnos desde Bilbao a Inglaterra: \u00a1Era enorme! Los camiones que entraban en sus bodegas parec\u00edan maquetas. Y dentro, ocho pisos para los pasajeros; un hotel flotante, con sus tiendas, restaurantes, cines, clubes nocturnos y hasta piscina interior.<\/p>\n<p>Al otro extremo est\u00e1n las veces que en los campamentos sacamos las piraguas al r\u00edo para disfrutar. O las vacaciones un a\u00f1o en un barco de canal (un tipo de caravana flotante) en los canales, o r\u00edos navegables, en el sur de Inglaterra.<\/p>\n<p>Y cada vez que subo a bordo de un barco, y hoy me ha pasado lo mismo, empiezo a tatarear el corito que nos ense\u00f1aron en la escuela dominical hace ya m\u00e1s de 50 a\u00f1os:<\/p>\n<p>With Christ in the vessel you can smile at the storm<br \/>\nSmile at the storm, smile at the storm.<br \/>\nWith Christ in the vessel you can smile at the storm<br \/>\nAs you go sailing home.<\/p>\n<p><em>Con Cristo en el barco, en la tormenta t\u00fa vas bien,<\/em><br \/>\n<em>En la tormenta t\u00fa vas bien, en la tormenta t\u00fa vas bien.<\/em><br \/>\n<em>Con Cristo en el barco, en la tormenta t\u00fa vas bien.<\/em><br \/>\n<em>A casa llegar\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos lo aprendieron cuando se asustaron por la tormenta en el mar de Galilea, y el Maestro se levant\u00f3 de su siesta para calmar todo. Qu\u00e9 bueno es saber que, con Cristo a bordo, todas las cosas ayudan para bien y que llegar\u00e9 alg\u00fan d\u00eda al hogar celestial donde \u00e9l prepara lugar para m\u00ed.<\/p>\n<p><em>Jes\u00fas, gracias por subirte a bordo de mi vida hace casi 43 a\u00f1os; gracias por acompa\u00f1arme en todas las tormentas que arrecian contra mi barquito; y gracias porque s\u00e9 que, contigo a bordo, llegar\u00e9 al Buen Puerto en tierra llamado Cielo.<\/em><\/p>\n<p>Mateo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Me encantan los barcos! Da igual que sean grandes o peque\u00f1os, con motor o con vela, me atraen igual. Y no es que sepa nada de barcos ni que me&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5338,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[5],"tags":[564,565,250,92,566],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5337"}],"collection":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5337"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5337\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5342,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5337\/revisions\/5342"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5338"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5337"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5337"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5337"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}