{"id":5197,"date":"2022-12-02T13:01:56","date_gmt":"2022-12-02T12:01:56","guid":{"rendered":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/?p=5197"},"modified":"2022-12-07T15:48:45","modified_gmt":"2022-12-07T14:48:45","slug":"la-higuera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/la-higuera\/","title":{"rendered":"La higuera"},"content":{"rendered":"<p>Desde la ventana de mi oficina la veo. Todos los d\u00edas. Ma\u00f1ana, tarde y noche, all\u00ed est\u00e1. Siempre en el mismo sitio, sin acercarse ni alejarse. Todas las ma\u00f1anas al entrar en el cercado ah\u00ed est\u00e1 para saludarme, y lo \u00faltimo que veo al salir ya de noche es su despedida silenciosa.<\/p>\n<p>Sigue siempre igual, pero a la vez hay cambios. A veces da m\u00e1s sombra, a veces menos. Hay meses del a\u00f1o cuando escondo el coche o la moto por debajo de sus ramas para aprovechar la sombra que dan sus hojas tan grandes. En otros momentos est\u00e1 repleta de higos, que manchan si no tengo cuidado.<\/p>\n<p>Y ahora al mirar por la ventana se ve la higuera muy cambiada. Se le caen las hojas una tras otra. Se levanta un poco de aire y el \u00e1rbol se ve cada vez m\u00e1s desnudo. Las hojas marchitadas reposan en el suelo esperando que las ni\u00f1as de la casa juegan entre ellas. Ahora el \u00e1rbol no da sombra, m\u00e1s bien pena.<\/p>\n<p>Muchas veces sus hojas me recuerdan a nuestros antecesores, Ad\u00e1n y Eva, y su intento de tapar su desnudez con las hojas de la higuera. Claro que no era mala la idea de cubrir su verg\u00fcenza con algo bueno que Dios hab\u00eda creado. Pero al no haber visto el vaiv\u00e9n de las estaciones hasta la fecha, no sab\u00edan que la materia prima de sus faldas ingeniadas se convertir\u00eda tan fr\u00e1gil y frangible<!-- Nunca hab\u00eda o\u00eddo esta palabra. Busc\u00e1ndola, parece que pega bien, aunque como no la conozco no puedo asegurar que se use en en ese contexto. Pero si a ti te suena bien, se usar\u00e1. --> que con poco tiempo se transformar\u00eda en polvo.<\/p>\n<p>\u00a1C\u00f3mo contrasta esa imagen con las pieles que us\u00f3 Dios para cubrir la verg\u00fcenza de nuestros primeros padres! Pieles duraderas, fuertes y hasta calientes. Pieles que solucionan de una forma duradera los efectos del pecado en Ad\u00e1n y Eva.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 lecciones m\u00e1s importantes para nuestros primos<!-- T\u00e9cnicamente m\u00e1s que nuestros primos son nuestros tatarabuelos\u2026 jeje --> lejanos, y tambi\u00e9n para nosotros. Probablemente sea la primera vez que se ve la sangre en la creaci\u00f3n, y seguramente es la primera experiencia de la muerte. Pero aprenden que sin derramamiento de sangre no hay remisi\u00f3n de pecado,: que<!-- Aqu\u00ed el \u00fanico motivo de sugerir cambiar el orden de las frases es para que tenga m\u00e1s sentido que las siguientes oraciones empiecen por \u201cque\u201d y c\u00f3mo\u201d, yendo despu\u00e9s de la oraci\u00f3n \u201caprenden que\u2026\u201d, porque si hay otra oraci\u00f3n entre medias se pierde la continuidad. No s\u00e9 si me explico bien. --> sin la muerte de otro no hay soluci\u00f3n. Que por muy bien que cosamos las hojas de nuestras buenas obras, no sirven para quitar la verg\u00fcenza delante de Dios. Y c\u00f3mo la obra de Dios, su sangrienta soluci\u00f3n, es suficiente para cubrir, consolar y curar al pecador delante de Dios.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1ntas veces intento cubrir mis fracasos con las hojas de mis excusas al presentarme delante de Dios! \u00a1Y me atrevo a fingir que no pasa nada conmigo porque lo he solucionado yo! Cu\u00e1n r\u00e1pido caen las hojas de mi propia cosecha cuando quedo bajo la mirada del Dios santo. Y c\u00f3mo necesito estar cubierto de estas pieles, este manto de justicia que me cubrir\u00e1 desde ahora hasta la eternidad; justicia conseguida a precio de la sangre de mi Salvador.<\/p>\n<p>Mateo Hill<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde la ventana de mi oficina la veo. Todos los d\u00edas. Ma\u00f1ana, tarde y noche, all\u00ed est\u00e1. Siempre en el mismo sitio, sin acercarse ni alejarse. 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