{"id":4767,"date":"2017-03-22T15:45:37","date_gmt":"2017-03-22T15:45:37","guid":{"rendered":"http:\/\/editorialperegrino.com\/?p=4767"},"modified":"2017-03-22T17:06:43","modified_gmt":"2017-03-22T17:06:43","slug":"escasez-de-la-palabra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/escasez-de-la-palabra\/","title":{"rendered":"Escasez de la Palabra"},"content":{"rendered":"<p>El otro d\u00eda encontr\u00e9 una frase escondida en una historia archiconocida. Los que tuvimos el privilegio de pasar por la escuela dominical cuando fuimos ni\u00f1os, hemos escuchado la historia de Samuel un sinf\u00edn de veces. Pero al releerla hace poco me top\u00e9 con una frase en el primer vers\u00edculo de\u00a0<strong>1 Samuel cap\u00edtulo 3: la palabra del Se\u00f1or escaseaba en aquellos d\u00edas<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>Escaseaba la Palabra<\/strong><\/p>\n<p>El pueblo de Dios en tiempos de Samuel no ten\u00eda la Biblia, solo lo que hab\u00edan dejado escrito Mois\u00e9s y Josu\u00e9. Para m\u00e1s revelaci\u00f3n de Dios depend\u00edan de que Dios se comunicara de forma directa, hablando o en visiones. Recordamos a Abraham y Mois\u00e9s mismo, que escuchaban la voz de Dios; y a Jos\u00e9, que recib\u00eda sue\u00f1os desde lo alto. Pero estos tiempos hab\u00edan quedado atr\u00e1s; ahora las comunicaciones directas brillaban por su ausencia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEscasea hoy la Palabra?<\/strong><\/p>\n<p>Hacer la pregunta es contestarla, seguramente.\u00a0<strong>Miremos fuera de la iglesia, al mundo<\/strong>, y vemos que hay un desprecio total de las Escrituras. Para la gran mayor\u00eda, la Biblia es un libro antiguo, desfasado, pasado de fecha; un libro que serv\u00eda para nuestros antepasados ignorantes, y que est\u00e1 lleno de leyendas, mentiras y contradicciones. Solo sirve como objeto de burlas y risas.<\/p>\n<p><strong>En algunos sectores de la Iglesia<\/strong>, entre los que se llaman cristianos, incluso evang\u00e9licos, la cosa no va mucho mejor. Leemos cosas como \u00abla Biblia contiene la Palabra de Dios\u00bb, es decir, contiene tambi\u00e9n texto que no lo es; o\u00edmos que es la palabra acerca de Dios, como si se tratara de una biograf\u00eda escrita por hombres. Luego, la predicaci\u00f3n de la Palabra se relega a los \u00faltimos 10 minutos de la fiesta dominical que puede haber durado dos horas. S\u00ed, escasea la Palabra.<\/p>\n<p><strong>Los predicadores<\/strong>, y me incluyo a m\u00ed mismo, tenemos que tener cuidado tambi\u00e9n de que no escasee entre nosotros. Seguramente no soy \u00fanico que termina de escuchar un serm\u00f3n y se queda perplejo. \u00bfC\u00f3mo puede ser que al finalizar la homil\u00eda haya aprendido acerca de la familia del predicador y de sus vacaciones; me haya enterado de sus amigos \u00abfamosos\u00bb; me haya tronchado de risa con sus chistes y me haya abierto el coraz\u00f3n sobre sus luchas espirituales y tentaciones; s\u00e9 c\u00f3mo piensa acerca de Trump, del Brexit, y del precio de un kilo de queso manchego en el lado oscuro de la luna; pero no me ha dicho casi nada de la Palabra de Dios. O es que no creen que la Biblia es la Palabra de Dios o es que predican como si no lo fuera, como si sus propias palabras fueran m\u00e1s importantes, de m\u00e1s peso, que lo que Dios ha hablado.<\/p>\n<p>Pero, en general,\u00a0<strong>nos preguntamos si como creyentes no caemos en la misma trampa<\/strong>. Cada vez que se abre la iglesia para exponer y estudiar la Palabra, \u00bfd\u00f3nde estamos? \u00bfLa Palabra de Dios ocupa un lugar cada vez m\u00e1s c\u00e9ntrico en mi vida? Cuando busco direcci\u00f3n y consejo, \u00bfa qui\u00e9n pregunto? \u00bfNo doy la impresi\u00f3n de que Google y Wikipedia tengan m\u00e1s autoridad que las Escrituras? Es que no medito en la Biblia, no la conozco bien, no la leo suficiente. Escasea la Palabra.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 escasea?<\/strong><\/p>\n<p>Tenemos que recordar que\u00a0<strong>es normal que escasee<\/strong>, en el sentido de que es lo que Satan\u00e1s hace. Tanto en la tentaci\u00f3n del primer Ad\u00e1n como en la del segundo, pone la Palabra de Dios en tela de juicio: \u00ab\u00bfConque Dios os ha dicho\u2026?\u00bb<\/p>\n<p>Y por supuesto,\u00a0<strong>podemos hablar de la providencia de Dios<\/strong>. Si Dios elige no hablar con su pueblo, es porque lo ha pensado as\u00ed.<\/p>\n<p>Pero hay una tercera raz\u00f3n, que encontramos en el texto, m\u00e1s bien el contexto, de Samuel. Si leemos los cap\u00edtulos dos, tres y cuatro de 1 de Samuel, encontramos un claro contraste entre Samuel y los hijos de El\u00ed. Ofni y Finees eran sacerdotes indignos, El\u00ed era un padre que no podr\u00eda controlar a sus hijos, y el pueblo de Dios permit\u00eda un liderazgo as\u00ed. Por eso, no debe sorprendernos leer que la palabra escaseara. Las palabras de Romanos 1:18-28 son muy solemnes;\u00a0<strong>Dios entrega la gente a lo que ellos desean<\/strong>. Recordamos tambi\u00e9n las palabras de Am\u00f3s 8:11: \u00abHe aqu\u00ed vienen d\u00edas\u2026 en los cuales enviar\u00e9 hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de o\u00edr la palabra de Jehov\u00e1\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Pero no es el final<\/strong><\/p>\n<p>En los \u00faltimos vers\u00edculos de nuestro cap\u00edtulo, encontramos que Dios se revela con frecuencia a Samuel.\u00a0<strong>Ya no escasea la Palabra<\/strong>. Dios, en su gracia, vuelve a comunicarse con su pueblo.<\/p>\n<p>Y sigui\u00f3 haci\u00e9ndolo. Juan describe la encarnaci\u00f3n como la llegada del \u00abverbo\u00bb a la tierra, y el autor de Hebreos lo expresa de la siguiente manera: \u00abDios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,\u00a0<strong>en estos postreros d\u00edas nos ha hablado por el Hijo<\/strong>\u00bb (He. 1:1-2).<\/p>\n<p>Durante los dos mil a\u00f1os posteriores a la encarnaci\u00f3n, Dios ha seguido hablando. La Reforma, objeto de mucha celebraci\u00f3n este a\u00f1o, fue precisamente un regreso a\u00a0la\u00a0<em>sola Scriptura<\/em>\u00a0despu\u00e9s de a\u00f1os de escasez en la Edad Media.<\/p>\n<p>Y claro, lo importante hoy es que no escasee la Palabra entre nosotros, que sigamos buscando que Dios nos hable a trav\u00e9s de su Palabra. Que volvamos a ver a Dios en su Palabra, y que estemos inmersos en las Escrituras, meditando d\u00eda y noche en ella. Que cuando lleguen las dificultades escuchemos su susurro\u00a0 para alentarnos y que sea su l\u00e1mpara nuestra gu\u00eda en el camino. Y que cada vez que nos acerquemos a la Palabra de Dios, nuestra oraci\u00f3n sea la del ni\u00f1o Samuel: \u00abHabla, Se\u00f1or, porque tu siervo oye\u00bb.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Mateo-252x300.jpg\" alt=\"OLYMPUS DIGITAL CAMERA\" width=\"63\" height=\"75\" \/><a href=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Firma-MPH002.png\" rel=\"wp-prettyPhoto[3677]\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Firma-MPH002-300x135.png\" alt=\"Firma-MPH002\" width=\"175\" height=\"85\" \/><\/a><\/p>\n<p>Mateo Hill<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/director@editorialperegrino.com\" target=\"_blank\">director@editorialperegrino.com<\/a><\/p>\n<div><em>Se permite la reproducci\u00f3n de este art\u00edculo siempre que se cite su procedencia y se indique la direcci\u00f3n exacta de este post.<\/em><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El otro d\u00eda encontr\u00e9 una frase escondida en una historia archiconocida. 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