{"id":4746,"date":"2017-01-18T16:32:08","date_gmt":"2017-01-18T16:32:08","guid":{"rendered":"http:\/\/editorialperegrino.com\/?p=4746"},"modified":"2017-01-18T16:58:57","modified_gmt":"2017-01-18T16:58:57","slug":"prospero-ano-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/prospero-ano-2017\/","title":{"rendered":"Pr\u00f3spero a\u00f1o 2017"},"content":{"rendered":"<p>Todo cambia. Nada es para siempre. El <em>statu quo<\/em> no es tanto un estado sino un momento. Hace poco se cambi\u00f3 de a\u00f1o, a veces cambiamos de trabajo, nos mudamos de una casa a otra. <strong>Todo son cambios<\/strong>.<\/p>\n<p>Al empezar el libro de Josu\u00e9 <strong>el pueblo de Dios est\u00e1 frente a algunos cambios<\/strong>. Mois\u00e9s, el l\u00edder que han conocido durante toda la vida, ha muerto, y ahora toca acostumbrarse a su sustituto, Josu\u00e9. Es m\u00e1s, tras cuarenta a\u00f1os de vivir como vagabundos en el desierto, ahora van a pasar a la Tierra Prometida para morar all\u00ed.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Hay que seguir<\/span><\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed es la cosa cuando Dios habla con Josu\u00e9, y por extensi\u00f3n\u00a0 a su pueblo, para animarles a seguir. En los primeros cuatro vers\u00edculos del libro, Dios le dice que tienen que seguir <strong>porque el pasado es el pasado<\/strong>. Mois\u00e9s ya pertenece al pasado, y tienen que vivir en el presente para avanzar hacia el futuro. Adem\u00e1s, hay que seguir <strong>porque Dios tiene planes<\/strong> y obra por hacer. Quiere darles la tierra que prometi\u00f3 a Abraham, y tienen que ir a tomarla.<\/p>\n<p>As\u00ed pasa con nosotros al tener todo un nuevo a\u00f1o por delante. Habr\u00e1 muchos cambios pero seguimos, sin mirar hacia atr\u00e1s, buscando siempre lo bueno que Dios tiene preparado para nosotros.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>No hay que seguir solos<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Y el pueblo no ten\u00eda que seguir solo, sino que iba acompa\u00f1ado (vv. 5-6) por la presencia de Dios. Aunque desaparezca la columna de nube y fuego, <strong>Dios no deja de estar con ellos<\/strong>; cosa que es de mucho \u00e1nimo pensando en las dificultades que ten\u00edan por delante. Ten\u00edan que cruzar el gran r\u00edo Jord\u00e1n, y despu\u00e9s desterrar a los poseedores de la tierra. De la misma manera nuestro futuro tendr\u00e1 sus dificultades, ocultas en estos momentos; \u00a1pero qu\u00e9 consuelo saber que no avanzamos solos! Es esta misma presencia de Dios lo que tiene que hacernos sentir invencibles (v. 5).<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>No hay que seguir sin instrucciones<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Tampoco el pueblo ten\u00eda que inventarse el c\u00f3mo seguir: Dios les daba las instrucciones necesarias (vv. 7,8). Aunque en realidad ya las ten\u00edan desde hac\u00eda mucho tiempo, las hab\u00eda dado a Mois\u00e9s. Ahora les tocaba dos cosas: no apartarse <strong>de las palabras de la ley, meditar en ella; y obedecerla<\/strong> y ponerla por hecho en todo su caminar en la tierra.<\/p>\n<p>Son instrucciones muy sabias. <strong>No necesitamos nuevas instrucciones o revelaciones de Dios, sino meditar en las que tenemos<\/strong>, en la ley de Dios, su Palabra. Igual que la ley de Mois\u00e9s ven\u00eda dada por Dios, toda la Escritura es inspirada por \u00e9l, y conviene que la conozcamos, que meditemos en ella, sin apartarnos ni una pizca de ella. Y, por supuesto, obedecerla. De poco nos sirve una creencia cerebral en la inspiraci\u00f3n de la Escrituras, por muy necesaria que sea para el creyente, si esta revelaci\u00f3n no nos sirve para guiar nuestros pasos.<\/p>\n<p>Al final de los vers\u00edculos 7 y 8, donde se habla de la meditaci\u00f3n y obediencia a la Palabra, encontramos palabras sobre la prosperidad y el \u00e9xito (la Biblia de las Am\u00e9ricas usa esta misma palabra). As\u00ed entendemos que <strong>el verdadero \u00e9xito para el creyente, la aut\u00e9ntica prosperidad, se encuentran en obedecer la Palabra de Dios<\/strong>. Entonces, en este sentido, desde Peregrino, te deseamos un pr\u00f3spero a\u00f1o 2017.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Mateo-252x300.jpg\" alt=\"OLYMPUS DIGITAL CAMERA\" width=\"63\" height=\"75\" \/><a href=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Firma-MPH002.png\" rel=\"wp-prettyPhoto[3677]\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Firma-MPH002-300x135.png\" alt=\"Firma-MPH002\" width=\"175\" height=\"85\" \/><\/a><\/p>\n<p>Mateo Hill<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/director@editorialperegrino.com\" target=\"_blank\">director@editorialperegrino.com<\/a><\/p>\n<div><em>Se permite la reproducci\u00f3n de este art\u00edculo siempre que se cite su procedencia y se indique la direcci\u00f3n exacta de este post.<\/em><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todo cambia. Nada es para siempre. El statu quo no es tanto un estado sino un momento. Hace poco se cambi\u00f3 de a\u00f1o, a veces cambiamos de trabajo, nos mudamos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4747,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[5],"tags":[14,90,220,59,258],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4746"}],"collection":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4746"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4746\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4747"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4746"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4746"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4746"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}