{"id":4581,"date":"2016-06-14T13:47:12","date_gmt":"2016-06-14T13:47:12","guid":{"rendered":"http:\/\/editorialperegrino.com\/?p=4581"},"modified":"2016-06-14T15:09:15","modified_gmt":"2016-06-14T15:09:15","slug":"muhammad-ali","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/muhammad-ali\/","title":{"rendered":"La muerte de una mariposa"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El chico dej\u00f3 su bici aparcada fuera del <strong>sal\u00f3n de exposiciones<\/strong> para colarse dentro y pillar alg\u00fan caramelo que seguramente regalaban dentro. Era el a\u00f1o 1954, la ciudad Louisville, y el joven Cassius, a sus doce a\u00f1os, consigui\u00f3 <strong>con<\/strong> <strong>sus amigos<\/strong> entrar en el recinto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si entrar hab\u00eda sido f\u00e1cil, la salida presentaba un panorama distinto, no por la seguridad, sino por lo que le esperaba al salir. <strong>\u00a1Le hab\u00edan robado la bici!<\/strong> \u00bfAhora c\u00f3mo iba a volver a su casa en Grand Avenue donde viv\u00eda con sus padres y su hermano Rudolph? Al preguntar por un polic\u00eda, le indicaron un edificio al lado donde un agente de polic\u00eda, Joe Martin, llevaba una clase de boxeo para chavales. Empezaron a hablar <strong>y el resto, como dicen, es historia<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seis a\u00f1os despu\u00e9s, el joven <strong>Cassius Clay<\/strong> volvi\u00f3 de las Olimpiadas con su medalla de oro. Empez\u00f3 a dedicarse profesionalmente al boxeo, se convirti\u00f3 al islam, cambi\u00f3 su nombre a <strong>Muhammad Ali<\/strong>, y con el tiempo <strong>lleg\u00f3 a ser el mejor boxeador del mundo<\/strong>, algunos dir\u00edan de todos los tiempos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Convertido en una estrella, se conoci\u00f3 tanto por sus logros pugil\u00edsticos como por sus declaraciones a la prensa: \u00abEs dif\u00edcil ser humilde cuando eres tan grande como yo\u00bb; \u00absoy el boxeador m\u00e1s valiente, m\u00e1s guapo, m\u00e1s superior, m\u00e1s cient\u00edfico, m\u00e1s talentoso en los cuadril\u00e1teros hoy\u00bb; \u00absi te atreves a so\u00f1ar con vencerme, ser\u00e1 mejor que te despiertes y pidas disculpas\u00bb; \u00abno tengo problemas con el Viet Cong\u00bb. Y la m\u00e1s famosa: <strong>\u00abFlota como una mariposa, pica como una abeja; no puedes golpear lo que no ves\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como sabemos, <strong>la mariposa muri\u00f3<\/strong> el 3 de este mes, con 74 a\u00f1os, y diez\u00a0d\u00edas despu\u00e9s se celebr\u00f3 un memorial p\u00fablico <strong>\u00abmulticonfesional\u00bb<\/strong> con 15000 personas en su ciudad natal. Con la participaci\u00f3n de diferentes personalidades, famosos y familia (se cas\u00f3 cuatro\u00a0veces y ten\u00eda nueve\u00a0hijos), <strong>el mundo dijo su \u00faltimo adi\u00f3s a un hombre que fue una de las primeras estrellas mundiales.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEl lugar de la celebraci\u00f3n? Ah,<strong> el KFC Yum!<\/strong> <strong>Centre<\/strong> en el centro de Louisville. El mismo sitio donde un mes antes <strong>se celebr\u00f3 la conferencia Juntos por el evangelio<\/strong>, a la cual tuve el privilegio de asistir. El contraste no pod\u00eda ser m\u00e1s grande.<strong> Exaltar a Cristo o alabar a un hombre<\/strong>; celebrar al <strong>Salvador que triunf\u00f3 sobre la muerte<\/strong> o recordar a un boxeador vencido; proclamar el glorioso <strong>evangelio de Cristo<\/strong> o escuchar un potpurr\u00ed de frases \u00abbonitas\u00bb desde sistemas de fe que se contradicen entre s\u00ed; fijarnos en el que era Dios o en aquel que<strong> se crey\u00f3 un dios<\/strong>; en el que gan\u00f3 su \u00faltima batalla o en el que la perdi\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mismo d\u00eda de la muerte de Ali, le\u00eda un art\u00edculo sobre la costumbre de los victorianos en Inglaterra de <strong>fotografiar a los que acababan de morir<\/strong> para tener un recuerdo de ellos, conocida como fotograf\u00eda <em>memento mori<\/em>: <strong>\u00abrecuerda que vas a morir\u00bb<\/strong>. Cuando mueren los famosos, o incluso los desconocidos, es un buen recordatorio. Yo no soy mariposa, ni boxeador, pero tambi\u00e9n tengo que morir:<strong> \u00abest\u00e1 establecido para los hombres que mueran una sola vez, y despu\u00e9s de esto el juicio\u00bb<\/strong>. Recordar esto me ayudar\u00e1 a vivir como debo; primero <strong>buscar la salvaci\u00f3n en Cristo Jes\u00fas<\/strong>, y despu\u00e9s <strong>vivir lo m\u00e1s cerca posible a \u00c9l.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta pronto.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Mateo-252x300.jpg\" alt=\"OLYMPUS DIGITAL CAMERA\" width=\"63\" height=\"75\" \/><a href=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Firma-MPH002.png\" rel=\"wp-prettyPhoto[3677]\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Firma-MPH002-300x135.png\" alt=\"Firma-MPH002\" width=\"175\" height=\"85\" \/><\/a><\/p>\n<p>Mateo Hill<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/director@editorialperegrino.com\" target=\"_blank\">director@editorialperegrino.com<\/a><\/p>\n<div><em>Se permite la reproducci\u00f3n de este art\u00edculo siempre que se cite su procedencia y se indique la direcci\u00f3n de nuestra p\u00e1gina web.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El chico dej\u00f3 su bici aparcada fuera del sal\u00f3n de exposiciones para colarse dentro y pillar alg\u00fan caramelo que seguramente regalaban dentro.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4585,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[5],"tags":[92,453,15,136,374,451,452,450,347,372,364],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4581"}],"collection":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4581"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4581\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4585"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4581"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4581"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4581"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}