{"id":4424,"date":"2016-04-05T15:41:58","date_gmt":"2016-04-05T15:41:58","guid":{"rendered":"http:\/\/editorialperegrino.com\/?p=4424"},"modified":"2016-04-05T15:41:58","modified_gmt":"2016-04-05T15:41:58","slug":"la-torre-de-babel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/la-torre-de-babel\/","title":{"rendered":"La Torre de Babel"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Cuando ten\u00eda ocho a\u00f1os me parec\u00eda hasta gracioso. <strong>All\u00ed sentado en la escuela dominical y mi profesora<\/strong> (\u00bfpor qu\u00e9 casi siempre son mujeres?) <strong>contaba la historia de la Torre de Babel<\/strong>. Me encantaba la parte cuando empezaban a hablar las personas y no se entend\u00edan entre s\u00ed.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Conferencia en Portugal<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Claro, la semana pasada no me parec\u00eda tan gracioso. <strong>Estuve en Portugal en la conferencia de la editorial brasile\u00f1a FIEL<\/strong>. Me presento en el mostrador del centro de conferencias, y all\u00ed empiezan los problemas. Les hablo despacio y claro, porque as\u00ed los portugueses entienden el espa\u00f1ol, \u00bfverdad? Pues no. Subo los decibelios, porque todo el mundo sabe que la forma de conseguir que un extranjero te entienda es grit\u00e1ndole. Tampoco me pude hacer entender. Menos mal que apareci\u00f3 un alma caritativa que hablaba ingl\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mi confusi\u00f3n segu\u00eda en la primera sesi\u00f3n:<\/strong> todo en portugu\u00e9s, y a m\u00ed como si fuese en chino. Menos mal que hab\u00eda tres conferenciantes que hablaban en ingl\u00e9s. Y un brasile\u00f1o que creo haber entendido algo. Digo \u00abcreo\u00bb porque es dif\u00edcil de saber. Los que hab\u00e9is aprendido un idioma sabr\u00e9is lo que digo. Te sientas all\u00ed, tan concentrado que te duele el est\u00f3mago; pones cara de inteligente; buscas las palabras que crees reconocer y las juntas todas para formar una frase que te satisfaga; te preguntas si puede ser verdad que el predicador realmente est\u00e9 hablando del d\u00eda que su abuela hizo paracaidismo usando una s\u00e1bana que compr\u00f3 en la \u00d3pera de Sydney; y no sabes si ponerte a re\u00edr cuando todos los dem\u00e1s se parten de risa con el que est\u00e1 al frente.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Faltan palabras y vocabulario<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque creamos no haber pasado por experiencias as\u00ed, la verdad es que todos estamos en la misma situaci\u00f3n. Me refiero al \u00e1mbito espiritual y el lenguaje. <strong>Muchas veces al predicar o querer hablar de la salvaci\u00f3n tan maravillosa que tenemos, o de Cristo, o de la gloria de Dios, o de la Trinidad, me faltan palabras y vocabulario.<\/strong> Incluso cuando uso frases aprendidas de memoria de la misma Biblia me parece que me quedo corto. Hablo sin entender; y leo sin comprender a la perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero lejos de ser una frustraci\u00f3n, que lo es, debe servir de \u00e1nimo. Es que mi Dios no cabe dentro del idioma humano. <strong>Su Hijo es tan hermoso que no hay diccionario suficientemente grande para contenerle<\/strong>. La salvaci\u00f3n que me ha regalado es tan maravillosa que hasta cruzar las puertas del Cielo no voy a poder comprenderla, mucho menos poder describirla con esta pobre lengua. Pero \u00bfqui\u00e9n quiere un Dios o una salvaci\u00f3n que podamos comprender o vallar con nuestras palabras?<\/p>\n<p><strong><em>\u00a1Oh! que tuviera lenguas mil,<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Del Redentor cantar,<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>La gloria de mi Dios y Rey,\u2028<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Los triunfos de su amor.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Mateo-252x300.jpg\" alt=\"OLYMPUS DIGITAL CAMERA\" width=\"63\" height=\"75\" \/><a href=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Firma-MPH002.png\" rel=\"wp-prettyPhoto[3677]\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Firma-MPH002-300x135.png\" alt=\"Firma-MPH002\" width=\"175\" height=\"85\" \/><\/a><\/p>\n<p>Mateo Hill<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/director@editorialperegrino.com\" target=\"_blank\">director@editorialperegrino.com<\/a><\/p>\n<div><em>Se permite la reproducci\u00f3n de este art\u00edculo siempre que se cite su procedencia y se indique la direcci\u00f3n de nuestra p\u00e1gina web.<\/em><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando ten\u00eda ocho a\u00f1os me parec\u00eda hasta gracioso. 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