{"id":4220,"date":"2016-01-07T14:18:01","date_gmt":"2016-01-07T14:18:01","guid":{"rendered":"http:\/\/editorialperegrino.com\/?p=4220"},"modified":"2016-03-01T17:23:55","modified_gmt":"2016-03-01T17:23:55","slug":"arca-ologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/arca-ologia\/","title":{"rendered":"Arca-olog\u00eda"},"content":{"rendered":"<div data-canvas-width=\"86.47864580282354\">\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Arca-olog\u00eda<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El domingo pasado me toc\u00f3 predicar en una iglesia muy querida<\/strong>. Siendo el primer domingo del a\u00f1o, busqu\u00e9 un texto apropiado para la ocasi\u00f3n. El problema era que una y <strong>otra vez me ven\u00eda a la mente 1 de Samuel 7:12: Ebenezer<\/strong>, hasta aqu\u00ed nos ayud\u00f3 el Se\u00f1or. Intent\u00e9 resistirlo por que ya es un t\u00f3pico. \u00bfCu\u00e1ntas veces he predicado este texto en fechas similares a trav\u00e9s de los a\u00f1os? Pero por mucho que quisiera, no pude escaparme.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A primera vista la hermen\u00e9utica del texto es f\u00e1cil. <strong>Podemos decir que trata de dos cosas<\/strong>: <strong>reconocer el pasado y resolver para el futuro<\/strong>. Israel ha sido librado en su \u00faltima batalla contra los filisteos, y Samuel, en reconocimiento de la mano de Dios sobre ellos, levanta una piedra \u00abbautiz\u00e1ndola\u00bb con el nombre \u00abEbenezer\u00bb. <strong>Y si el Se\u00f1or hasta ahora ha sido su ayuda, esto da \u00e1nimo para seguir confiando en \u00e9l de aqu\u00ed en adelante. Son de verdad palabras de \u00e1nimo<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero indaguemos un poco m\u00e1s. <strong>Esta no es la primera menci\u00f3n de Ebenezer<\/strong>, ya que esta la encontramos en el primer vers\u00edculo del cap\u00edtulo 4, veinte a\u00f1os atr\u00e1s. <strong>El pueblo pierde una batalla contra los filisteos<\/strong> al lado de Eben-ezer y Afec, y para garantizar la ayuda de Dios en sucesivas batallas, <strong>deciden llevar el Arca del Pacto al campo de batalla<\/strong>. Desde este momento desaparece el profeta Samuel de la historia durante veinte a\u00f1os y vemos que el protagonista de los pr\u00f3ximos cap\u00edtulos, hasta el s\u00e9ptimo, es el Arca. <strong>Israel pasa de confiar en Dios a una \u00abteolog\u00eda de estampita y tocar madera\u00bb<\/strong> o, como dice un comentarista, la Arca-olog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los israelitas tratan al Arca como un amuleto<\/strong>, igual que los filisteos, que la meten en la misma habitaci\u00f3n que su dios Dag\u00f3n. Todos pagan las consecuencias de tratar mal al Arca sagrada, incluso los habitantes de Bet-Semes en Israel cuando los filisteos se hartan de ella y la mandan para casa tras siete meses de penuria. <strong>Una cosa que es de utilidad espiritual se usa como algo meramente religioso<\/strong> y en vez de ser de bendici\u00f3n se convierte en causa de maldici\u00f3n. <strong>\u00bfCu\u00e1ntas veces hacemos lo mismo con las cosas del Se\u00f1or?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Veinte a\u00f1os despu\u00e9s vemos a Samuel pronunciando <strong>\u00abEbenezer\u00bb<\/strong>. No solo por la batalla reciente, sino porque Dios les ha ayudado durante los a\u00f1os de apostas\u00eda, y porque les ha ayudado a salir de ella. <strong>Ebenezer es una declaraci\u00f3n de que se han dado cuenta por fin de que es Dios y no una caja quien es su ayuda<\/strong>. En este sentido han vuelto a Ebenezer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfY cu\u00e1l ha sido el proceso de vuelta? \u00bfQu\u00e9 camino han seguido?<\/strong> Pues lo tenemos al principio del cap\u00edtulo siete. Primero, en el vers\u00edculo 2, <strong>lamentan la ausencia de Dios en sus vidas<\/strong>; luego, en el vers\u00edculo siguiente, <strong>vuelven a la Palabra de Dios<\/strong> entregada por el profeta Samuel. En seguida (v. 4), <strong>empiezan una limpieza de todo lo que haya reemplazado a Dios<\/strong>. El enfriamiento suele tener como resultado el dejar de congregarse, y esto se rectifica en los vers\u00edculos 5 y 6. Como es de esperar, <strong>no faltan el arrepentimiento<\/strong> en este proceso (v. 6), <strong>ni la oraci\u00f3n<\/strong> (v. 8). Y por \u00faltimo, <strong>vuelven a la adoraci\u00f3n y los sacrificios<\/strong>, <strong>se acercan a Dios en esp\u00edritu y en verdad<\/strong>.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Volvamos a Ebenezer<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Ninguno de nosotros estamos tan cerca de Dios como quisi\u00e9ramos<\/strong>, yo el primero. <strong>Tenemos arcas en nuestras vidas que nos han alejado de Dios<\/strong>. Y <strong>tenemos que volver a Ebenezer<\/strong>, a este lugar de plena confianza en el Se\u00f1or. En estos siete pasos mencionados arriba, <strong>tenemos una buena receta para mejorar nuestra salud espiritual durante este a\u00f1o 2016<\/strong>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Mateo-252x300.jpg\" alt=\"OLYMPUS DIGITAL CAMERA\" width=\"63\" height=\"75\" \/><a href=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Firma-MPH002.png\" rel=\"wp-prettyPhoto[3677]\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Firma-MPH002-300x135.png\" alt=\"Firma-MPH002\" width=\"175\" height=\"85\" \/><\/a><\/p>\n<p>Mateo Hill<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/director@editorialperegrino.com\" target=\"_blank\">director@editorialperegrino.com<\/a><\/p>\n<div><em>Se permite la reproducci\u00f3n de este art\u00edculo siempre que se cite su procedencia y se indique la direcci\u00f3n de nuestra p\u00e1gina web.<\/em><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Arca-olog\u00eda El domingo pasado me toc\u00f3 predicar en una iglesia muy querida. Siendo el primer domingo del a\u00f1o, busqu\u00e9 un texto apropiado para la ocasi\u00f3n. El problema era que una&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4222,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[5],"tags":[334,333,329,323,15,328,324,332,330,326,298,331,325,327,32],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4220"}],"collection":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4220"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4220\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4222"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4220"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4220"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4220"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}