{"id":4152,"date":"2015-11-24T16:38:07","date_gmt":"2015-11-24T16:38:07","guid":{"rendered":"http:\/\/editorialperegrino.com\/?p=4152"},"modified":"2015-11-24T16:38:07","modified_gmt":"2015-11-24T16:38:07","slug":"de-pastores-y-ovejas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/de-pastores-y-ovejas\/","title":{"rendered":"De pastores y ovejas"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\">De pastores y ovejas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Una de las grandes bendiciones de aprender un idioma es que te abre una nueva \u00f3ptica a las verdades b\u00edblicas<\/strong>. Por ejemplo, todo el concepto del pastorado. En ingl\u00e9s usamos la palabra \u00ab<em>pasto<\/em>r\u00bb para referirnos al ministro de la Palabra en una iglesia local, pero no lo relacionamos con la palabra para describir a una persona en el campo que cuida de ovejas y cabras; tal persona en ingl\u00e9s se conoce como \u00ab<em>shepherd\u00bb<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1<strong>Cu\u00e1l fue mi sorpresa al descubrir que en castellano los dos son \u00abpastores\u00bb<\/strong>! Pens\u00e1ndolo bien, es verdad que en ingl\u00e9s se usa la palabra \u00ab<em>pastoral<\/em>\u00bb para referirse al campo, cosa reflejada en la 6\u00aa sinfon\u00eda de Beethoven, que en los dos idiomas lleva por sobrenombre \u00abpastoral\u00bb.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">El profeta Zacar\u00edas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Zacar\u00edas<\/strong> entendi\u00f3 bien hace siglos lo que he tardado yo en aprender. En el cap\u00edtulo once de su profec\u00eda, <strong>nos demuestra varias verdades muy importantes acerca de los pastores<\/strong>, los l\u00edderes espirituales del pueblo, y siempre bajo la met\u00e1fora de un pastor de ovejas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El vers\u00edculo 4 empieza en el principio. <strong>Un pastor es alguien nombrado por Dios<\/strong>, enviado por \u00e9l al redil. <strong>Es Dios quien dice a Zacar\u00edas<\/strong>: <strong>\u00abApacienta las ovejas de la matanza\u00bb<\/strong>. No vemos que Zacar\u00edas, observando la situaci\u00f3n del pueblo, a los pastores infieles y el juicio venidero, se levante como profeta, como el autoproclamado salvador del pueblo. Tampoco vemos que sea el pueblo el que llame a Zacar\u00edas, ellos ni siquiera le aceptan (v. 8b). Puede ser que en nuestras iglesias llamemos a nuestros pastores, pero no son nuestros empleados como si nosotros les di\u00e9semos permiso para pastorearnos. En primer lugar <strong>son enviados por Dios<\/strong>, <strong>siervos de Dios<\/strong> y no de las ovejas, <strong>y merecen ser tratados como tal<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La tarea principal de Zacar\u00edas era apacentar la grey<\/strong> (v. 4). Lo mismo con un pastor de ovejas. Es verdad que <strong>tiene que ir en b\u00fasqueda de las perdidas<\/strong>, <strong>hacer volver a las desviadas<\/strong>, <strong>sanar a las heridas<\/strong>, <strong>separar a las que se pelean<\/strong>, y<strong> enderezar el camino de las ovejas negras<\/strong>. Pero su tarea principal es llevar a las ovejas de prado en prado buscando los delicados pastos que les har\u00e1n bien. Los miembros de las iglesias tenemos que tener cuidado de dejar a nuestros pastores apacentarnos, y no exigirles que dejen de lado esa tarea tan importante para hacer la funci\u00f3n de alg\u00fan tipo de trabajador social en la congregaci\u00f3n. Lo tendr\u00e1 que hacer a veces, pero no es su tarea principal.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Cap\u00edtulo 11<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El cap\u00edtulo 11 de Zacar\u00edas es un cap\u00edtulo muy honesto<\/strong>. Vemos a Zacar\u00edas hart\u00e1ndose del pueblo, probablemente despu\u00e9s de solo un mes (v. 8). <strong>Queridas compa\u00f1eras ovejas<\/strong>, <strong>nuestros pastores son seres humanos<\/strong>. Se cansan, se desaniman, se hartan de nosotros; y no es de sorprender \u00bfverdad? Una de las <strong>cosas que m\u00e1s desanima a un pastor es pasar toda la semana ojeando los campos<\/strong>, preparando los pastos, regando la hierba de la Palabra con las l\u00e1grimas de sus oraciones, <strong>y luego ver que el domingo las ovejas no acuden al banquete<\/strong>; prefieren no comer, no quieren dejar que el pastor las pastoree. <strong>Otra cosa que desanima es estar dando de comer semana tras semana<\/strong>, durante a\u00f1os, a las ovejas, <strong>y ellas<\/strong>, <strong>nosotros<\/strong>, <strong>no crecemos<\/strong>. Puede ser porque estando en el culto no nos concentramos en comer; o no sabemos digerir y rumiar la Palabra; o porque nada m\u00e1s salir del culto nos metemos tantas \u00abchuches\u00bb del mundo en el est\u00f3mago que terminamos vomitando la Palabra fuera.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">\u00bfTratamos bien a nuestro pastor?<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Lo m\u00e1s serio<\/strong> de lo que dice Zacar\u00edas <strong>se encuentra al final del cap\u00edtulo<\/strong>. Cuando las ovejas rechazan a su pastor, pag\u00e1ndole una miseria, y \u00e9l rompe sus dos cayados, dejando as\u00ed el puesto, Dios le dice que tome los aperos de un pastor insensato, para castigar al redil. <strong>El pueblo que rechaza al pastor que Dios ha enviado<\/strong>, <strong>ser\u00e1 duramente castigado<\/strong>. Hermanos ovejas, <strong>\u00bfc\u00f3mo tratamos a nuestro pastor?<\/strong> Por amor a \u00e9l como persona le tenemos que tratar bien. <strong>Por amor a lo que \u00e9l proporciona de alimento en nuestras vidas<\/strong>, tambi\u00e9n. Pero a la vez, porque <strong>Dios no se quedar\u00e1 con los brazos cruzados al ver que las ovejas maltratan y rechazan al pastor que \u00e9l ha enviado<\/strong>, Dios actuar\u00e1. <strong>\u00a1Ay de nosotros si Dios tiene que actuar as\u00ed en nuestra iglesia<\/strong>, <strong>en la tuya o la m\u00eda!<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Mateo-252x300.jpg\" alt=\"OLYMPUS DIGITAL CAMERA\" width=\"63\" height=\"75\" \/><a href=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Firma-MPH002.png\" rel=\"wp-prettyPhoto[3677]\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Firma-MPH002-300x135.png\" alt=\"Firma-MPH002\" width=\"175\" height=\"85\" \/><\/a><\/p>\n<p>Mateo Hill \u00a0\u00a0<a title=\"director@editorialperegrino.com\" href=\"mailto:director@editorialperegrino.com\">administracion@editorialperegrino.com<\/a><\/p>\n<div>\n<div><em>Se permite la reproducci\u00f3n de este art\u00edculo siempre que se cite su procedencia y se indique la direcci\u00f3n de nuestra p\u00e1gina web.<\/em><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De pastores y ovejas Una de las grandes bendiciones de aprender un idioma es que te abre una nueva \u00f3ptica a las verdades b\u00edblicas. 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