{"id":3950,"date":"2015-09-01T11:55:15","date_gmt":"2015-09-01T11:55:15","guid":{"rendered":"http:\/\/editorialperegrino.com\/?p=3950"},"modified":"2015-09-02T18:43:32","modified_gmt":"2015-09-02T18:43:32","slug":"no-hablo-aleman","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/no-hablo-aleman\/","title":{"rendered":"No hablo alem\u00e1n"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\">No hablo alem\u00e1n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>A pesar de haber estudiado en Suiza<\/strong> durante tres meses, <strong>no hablo nada de la lengua de Karl Barth<\/strong>. Bueno, casi nada. Se me qued\u00f3 grabada la palabra \u00abbrokenstube\u00bb (rastro). Y qui\u00e9n se podr\u00eda olvidar de la frase important\u00edsima en el vocabulario de cualquier viajero a las tierras germanas \u00abb\u00fcgeleisen reinigen\u00bb, que, como bien sabe todo el mundo, se refiere al liquido para descalcificar la plancha.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Kilchzimmer<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Otra palabra que recuerdo<\/strong>, creo que no viene en el diccionario: \u00ab<strong>Kilchzimmer<\/strong>\u00bb; es el nombre del lugar donde estuvimos. <strong>Un<\/strong> <strong>sitio id\u00edlico en los montes Jura<\/strong> cerca de Basel, <strong>donde APEEN<\/strong> (la Alianza Pro-Educaci\u00f3n Espiritual del Ni\u00f1o) <strong>tiene su sede europea<\/strong>. Y cada seis meses, <strong>veinticinco a\u00f1os despu\u00e9s<\/strong>, <strong>me sigue llegando la revista \u00abEcos de Kilchzimmer\u00bb<\/strong>, ahora en formato PDF, por supuesto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Siempre leo con inter\u00e9s las noticias de los diferentes estudiantes y obreros de APEEN<\/strong>. Pero <strong>en el \u00faltimo n\u00famero<\/strong>, llegado hace pocos d\u00edas, <strong>hay un art\u00edculo<\/strong> \u2014mejor dicho, un p\u00e1rrafo\u2014 que me llam\u00f3 mucho la atenci\u00f3n. Se trataba de un informe de <strong>una campa\u00f1a en Francia<\/strong> <strong>para poner literatura evangel\u00edstica infantil en cada hogar galo<\/strong>. En junio de 2012 se distribu\u00edan 10000 libritos en la zona de Noyon. Tres meses despu\u00e9s, se celebraba el primer culto en un hotel de la ciudad y hoy d\u00eda, solo tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, hay una iglesia con m\u00e1s de cien asistentes. La \u00fanica iglesia en Noyon. La primera iglesia en Noyon, seg\u00fan cuentan.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Noyon<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que <strong>me llama la atenci\u00f3n<\/strong>, <strong>adem\u00e1s de lo grande que es nuestro Dios en obrar<\/strong> de tal manera, es <strong>el nombre de la ciudad<\/strong>, <strong>Noyon<\/strong>. Los amantes de la historia lo habr\u00e1n reconocido en seguida como la <strong>ciudad natal de Jean Cauvin<\/strong>, mejor conocido entre los espa\u00f1oles como Juan Calvino. Nacido all\u00ed el 10 de julio 1509, pas\u00f3 la mayor\u00eda de su tiempo fuera de Noyon, siendo la ciudad de Ginebra en Suiza el lugar que m\u00e1s se asocia con su nombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a1C\u00f3mo son los caminos del Se\u00f1or!<\/strong> <strong>\u00a1Cu\u00e1n grande el misterio de la providencia de Dios!<\/strong> Que en la ciudad natal de uno de los hombres que m\u00e1s influencia ha tenido en todo el mundo\u00a0pasen\u00a0m\u00e1s de cinco siglos hasta\u00a0establecerse una iglesia de la cual Calvino era de alguna forma uno de los fundadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es que <strong>no necesitamos ir a Noyon<\/strong> para encontrar una ciudad de un reformador sin iglesia. Sin ir m\u00e1s lejos, <strong>el reformador espa\u00f1ol Constantino Ponce de la Fuente<\/strong>, <strong>naci\u00f3 en San Clemente<\/strong> (Cuenca) donde, <strong>quinientos a\u00f1os despu\u00e9s<\/strong>, <strong>siguen esperando tener iglesia<\/strong>.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">El mundo necesita escuchar el evangelio<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a1Cu\u00e1nta necesidad hay todav\u00eda en el mundo de predicar el evangelio!<\/strong> Y no solo en la selva de no sabemos d\u00f3nde. Aqu\u00ed en Europa, en Francia y, por desgracia, <strong>en nuestra querida Espa\u00f1a<\/strong>. El otro d\u00eda me escribi\u00f3 un hermano de Argentina preguntando por la situaci\u00f3n en Espa\u00f1a. Le expliqu\u00e9 que de las 8022 municipalidades en Espa\u00f1a, alrededor de 7000 todav\u00eda no tienen una iglesia donde se predique fielmente el evangelio. Es decir, <strong>casi el 90% de los lugares<\/strong> de Espa\u00f1a <strong>siguen sin lugar de testimonio permanente<\/strong>. Todav\u00eda hay sitios en nuestras tierras donde uno puede nacer, vivir y morir sin escuchar el evangelio en directo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Qu\u00e9 reto nos queda<\/strong> al entrar en septiembre cuando, despu\u00e9s del par\u00e9ntesis del verano, las iglesias vuelven a sus actividades habituales y fijan sus metas para los pr\u00f3ximos meses. Tanto por hacer. <strong>Tantos pueblos alrededor sin testimonio<\/strong>. Parece que muchos han ca\u00eddo en la trampa diab\u00f3lica de pensar que solo se puede evangelizar en los meses de julio y agosto. Pero <strong>os animo<\/strong>, el inconverso est\u00e1 all\u00ed los doce meses del a\u00f1o, <strong>el pueblo<\/strong> o el barrio de a lado <strong>necesitan el evangelio ahora<\/strong>, no dentro de diez meses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Mateo-252x300.jpg\" alt=\"OLYMPUS DIGITAL CAMERA\" width=\"63\" height=\"75\" \/><a href=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Firma-MPH002.png\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Firma-MPH002-300x135.png\" alt=\"Firma-MPH002\" width=\"175\" height=\"85\" \/><\/a><\/p>\n<p>Mateo Hill \u00a0\u00a0<a title=\"director@editorialperegrino.com\" href=\"mailto:director@editorialperegrino.com\">administracion@editorialperegrino.com<\/a><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\"><em>Se permite la reproducci\u00f3n de este art\u00edculo siempre que se cite su procedencia y se indique la direcci\u00f3n de nuestra p\u00e1gina web.<\/em><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No hablo alem\u00e1n A pesar de haber estudiado en Suiza durante tres meses, no hablo nada de la lengua de Karl Barth. 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