{"id":2462,"date":"2014-02-10T10:19:22","date_gmt":"2014-02-10T10:19:22","guid":{"rendered":"http:\/\/editorialperegrino.com\/?p=2462"},"modified":"2014-02-10T10:37:04","modified_gmt":"2014-02-10T10:37:04","slug":"y-el-tema-de-la-semana-es","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/y-el-tema-de-la-semana-es\/","title":{"rendered":"Y el tema de la semana es&#8230;"},"content":{"rendered":"<h3>[custom_frame_left shadow=\u00bbon\u00bb]<a href=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Dr-Zhivago2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2463\" alt=\"Dr Zhivago2\" src=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Dr-Zhivago2.jpg\" width=\"187\" height=\"270\" \/><\/a>[\/custom_frame_left]<\/h3>\n<h3>Y el tema de la semana es&#8230;<\/h3>\n<p>Hubo un tiempo cuando la palabra \u00abtema\u00bb se utilizaba en relaci\u00f3n con lo que se trataba en una conversaci\u00f3n, un libro, una conferencia, una asignatura, etc. Era, pues, una palabra relativamente culta. Hoy, sin embargo, se ha vulgarizado hasta tal punto que cualquier cosa puede ser un tema: un problema, una transacci\u00f3n comercial, un conflicto laboral, una relaci\u00f3n sentimental; en definitiva, un asunto de cualquier \u00edndole. \u00abTema\u00bb es ya una palabra comod\u00edn que puede sustituir pr\u00e1cticamente a cualquier otra, dependiendo del estado de pigricia mental que cada uno tenga y que le impida llamar a las cosas por su nombre.<\/p>\n<h3>El doctor Zhivago<\/h3>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se ha llegado a esta situaci\u00f3n? Mi teor\u00eda personal (y nada cient\u00edfica) es que comenz\u00f3 con la pel\u00edcula<strong> El doctor Zhivago<\/strong> (1965), cuando una de sus piezas musicales se denomin\u00f3 hasta la saciedad \u00abel tema de Lara\u00bb. A partir de ah\u00ed, las pistas de cualquier disco de vinilo empezaron a llamarse \u00abtemas\u00bb, quiz\u00e1 por aquello de culturizar la m\u00fasica popular. Desde entonces, el uso y el abuso del t\u00e9rmino se extendi\u00f3 como un reguero de p\u00f3lvora, invadiendo todos los \u00e1mbitos. Fue como una rebeli\u00f3n de las masas que reivindicaban para lo m\u00e1s vulgar y cotidiano una designaci\u00f3n culta y noble como el \u00abtema\u00bb; como una especie de toma de la Bastilla cultural por parte de la plebe. La invasi\u00f3n dura ya cincuenta a\u00f1os y est\u00e1 alcanzando proporciones pand\u00e9micas, no solo entre las masas incultas sino a todos los niveles culturales. Los pol\u00edticos, por ejemplo (que se suponen personas cultas pero que son los principales transgresores del idioma juntamente con los periodistas), nos tienen ya hartos de o\u00edr tanto tema que no lo es.<\/p>\n<p>Los resultados son de sobra conocidos: soportar cien veces cada d\u00eda la repetici\u00f3n de la palabra tema con sus consiguientes cien acepciones distintas y todas ellas err\u00f3neas. No importa si hablas por tel\u00e9fono, vas a una tienda o charlas con un amigo: <strong>hay \u00abtema\u00bb para dar y tomar.<\/strong> Antes eran los locos los que iban por ah\u00ed cada uno con su tema: ahora los cuerdos tambi\u00e9n.<\/p>\n<h3>\u00bfTemas de oraci\u00f3n?<\/h3>\n<p>Y como suele ocurrir con casi todas las patolog\u00edas del lenguaje, los evang\u00e9licos no somos inmunes al contagio. Los asuntos que a veces tratamos en reuniones de consejo o asambleas de iglesia (tan importantes y graves a veces) se est\u00e1n trivializando al convertirse en \u00abtemas\u00bb. Por ejemplo, los asuntos que son motivo de oraci\u00f3n han venido a ser para muchas iglesias meros \u00abtemas\u00bb: <strong>\u00ab\u00bfTiene alguien un \u2019tema\u2019 de oraci\u00f3n?\u00bb<\/strong>, pregunta el que dirige la reuni\u00f3n, como si se tratara de un tema de conversaci\u00f3n, en vez de un motivo de intercesi\u00f3n o alabanza. Existen tambi\u00e9n los sermones \u00abtem\u00e1ticos\u00bb: \u00abHoy voy a hablar del tema de la salvaci\u00f3n\u00bb, anuncia el predicador, como si la salvaci\u00f3n fuese un mero tema; lo cual tiene adem\u00e1s el agravante de ser un atentado contra la predicaci\u00f3n expositiva. (Pero esto \u00faltimo rebasa los l\u00edmites de esta secci\u00f3n). Los ejemplos podr\u00edan multiplicarse.<\/p>\n<p>No se entiende muy bien por qu\u00e9 palabras tan claras y precisas como <strong>\u00abasunto\u00bb o \u00abcuesti\u00f3n\u00bb<\/strong> hayan sido sepultadas en el olvido m\u00e1s ignominioso mientras el \u00abtema\u00bb campea a sus anchas por los dominios (cada vez m\u00e1s dominados) del hermoso idioma espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Pues lo dicho: si nadie quiere hacer caso,<strong> que cada evang\u00e9lico siga con su tema.<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/trabajos-divinos\/olympus-digital-camera\/\" rel=\"attachment wp-att-967\"><img loading=\"lazy\" title=\"OLYMPUS DIGITAL CAMERA\" alt=\"\" src=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Demetrio-150x150.jpg\" width=\"63\" height=\"63\" \/><\/a>\u00a0\u00a0<img loading=\"lazy\" alt=\"Firma DC transparente\" src=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Firma-DC-transparente.png\" width=\"112\" height=\"46\" \/><\/p>\n<p>Demetrio C\u00e1novas \u00a0\u00a0<a title=\"director@editorialperegrino.com\" href=\"mailto:director@editorialperegrino.com\">director@editorialperegrino.com<\/a><\/p>\n<p>Este art\u00edculo pertenece a la serie \u201c<a title=\"La Palabra y las palabras\" href=\"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/category\/la-palabra-y-las-palabras\/\">La Palabra y las palabras<\/a>\u00bb<\/p>\n<div><em>Se permite la reproducci\u00f3n de este art\u00edculo siempre que se cite su procedencia y se indique la direcci\u00f3n de nuestra p\u00e1gina web.<\/em><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[custom_frame_left shadow=\u00bbon\u00bb][\/custom_frame_left] Y el tema de la semana es&#8230; Hubo un tiempo cuando la palabra \u00abtema\u00bb se utilizaba en relaci\u00f3n con lo que se trataba en una conversaci\u00f3n, un libro,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2463,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[5,57],"tags":[66],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2462"}],"collection":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2462"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2462\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2463"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2462"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2462"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialperegrino.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2462"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}