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No me apasionan las reuniones

No me apasionan las reuniones

No me apasionan las reuniones. Son gajes del oficio del director de una editorial, pero no me gustan. A veces parecen interminables, sentado allí escuchando a otros que están enamorados del sonido de su propia voz. Reuniones en las cuales cada uno repite ad nauseam todo lo que han dicho los demás.

Lo que le costó (y todavía le cuesta) a este pobre inglés fue adaptarse a la forma española de llevar reuniones. Estaba acostumbrado a que la persona que quiere hablar espere hasta que termine la intervención de quien está hablando, se dirija al presidente de la reunión y pida permiso para hablar, y luego se dirija de forma tranquila a los reunidos, que le escuchan en un ambiente de silencio sepulcral. Nada de interrupciones, nada de vocear, nada de dirigirse directamente a uno de los reunidos, sino todo a través del presidente.

Luego está la forma de tomar decisiones. Mi formación británica me había preparado para esperar a que se hiciera una propuesta, diferentes componentes de la reunión presentarían los pros y los contras, se votaría y ya está. Qué sorpresa la mía al ver que todos aquí se quedan hablando, con voz cada vez más alta, y siguen y siguen, y siguen y siguen, hasta que media hora después todos estén diciendo lo mismo. Llegada la concordia, se para la discusión y pasan al siguiente tema.

Bueno, el lunes estuve de reunión en Madrid, y no estuvo mal. Incluso salió bastante bien. Una reunión de las que dan gusto. Porque no solo es la forma de la reunión la que anima o desanima, sino el proyecto en sí. Y el proyecto que nos había reunido el lunes era la organización de la conferencia Pasión por el Evangelio. Reunidos desde diferentes puntos de la geografía española, era nuestro último encuentro antes del evento, que será los días 28 y 29 de octubre en Madrid.

No te voy a aburrir con los detalles de la reunión, pero sí me gustaría animarte a juntarte con nosotros en Pasión por el Evangelio. Ya somos más de 200 inscritos; esperamos superar los 300; y espero que estés entre ellos. Para saber más o para inscribirte puedes visitar Pasión por el Evangelio.

Sin más, te dejo con una invitación personal del conferenciante Sugel Michelén. Él también quiere verte en Madrid.

¡Reunirnos todos allí sí que me apasiona!

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Mateo Hill

director@editorialperegrino.com

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